EL MUNDO, UN DÍA

Blog del Periodista Manuel Jesús Orbegozo. Este blog se mantendrá en línea como tributo a quien con su pluma forjo generaciones de periodistas desde la aulas sanmarquinas. MJO siempre presente.

My Photo
Name:
Location: Lima, Lima, Peru

Primero, recorrió todo su país en plan informativo, y luego casi todo el mundo con el mismo afán. Por lo menos, muchos de los grandes sucesos mundiales de los últimos 30 años del siglo XX (guerras, epidemias, citas cumbres, desastres, olimpiadas deportivas, etc.) fueron cubiertos por este hombre de prensa emprendedor, humanista, bajo de cuerpo pero alto de espíritu, silencioso, de vuelo rasante, como un alcatraz antes que de alturas, como un águila, por considerar que la soberbia es negativa para el espíritu humano. Trabajó en La Crónica y Expreso, y más de 30 años en el diario El Comercio como Jefe de Redacción, luego fue Director del diario oficial El Peruano y como profesor de periodismo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos lo sigue siendo aún después de 30 años seguidos. Esta es un apretada síntesis de la vida de un periodista hizo historia en el Perú y en muchos de quienes lo conocieron. Puede además ver su galeria fotográfica en http://mjorbe.jalbum.net Nota: MJO partio el 12 de setiembre para hacer una entrevista, la más larga de todas. MJO no se ha ido, vive en cada uno de los corazones de quienes lo conocieron.

Thursday, January 20, 2005

LA LIPOTIMIA DE WAISMAN

GRAVE CRISIS MEDIATICA Y POLITICA

La situaciòn política y mediática en el país hicieron crisis ayer cuando el vipresidente de la República, David Waisman, sufriò un repetino ataque de lipotimia y fue llevado de urgencia al hospital del Empleado para ser reanimado.
Pudo morirse de la cólera, pero todo no pasó sino de un susto.
Es necesario saber que Waisman es un personaje que empezó a figurar en los predios políticos a partir de su incursión como miembro del partido País Posible fundado por el actual presidente Toledo; de esto hace unos diez años.
Desde que apareciò, se le identificó con cierta inconsistencia intelectual y con un rostro risueño y apasible que le valiò el mote de “Payasito Waisman" colocado por algún periodista gracioso.
Llegó acompañando a Toledo en su carrera triunfal con el cargo de Primer vicepresidente de la República y congresista, y sus intervenciones desde un comienzxo no fueron todas coherentes sino contradictorias aunque siempre directas y a menudo, muy duras contra algunos políticos de su prediò partidario o de otros partidos.
La actual situaciòn político.administrtiva del Perú está atravesando por tal estado de deterioro que la pregunta del día es: “¿vacamos a Toledo o lo soportamos hasta el fin de su mandato?. Antauro Humala, el ex oficial rebelde, por ejemplo, está preso ahora y con un negro futuro de prisión perpetua justamente por haber pedido, en Andahuylas, que se vaya Toledo. Claro que su rebelión causó cuatro muertos y eso agravó su pedido aprobado por toda la ciudadanía de que Toledo debería irse a su casa.

Hasta ayer en que, frente a las posibilidad de que al irse Toledo, Waisman asumiría la presidencia, algunos políticos declararon muy duramente contra el “Payasito Waisman”. El dirigente empresarial Julio Favre tuvo frases muy hirientes como: "si quieren a un honesto bruto, mejor pongan a un perro bulldog de presidente”. El periodista César Hidebrandt declaró que Waisman “Es un personaje patético que dice estupideces”.
Con todas estas declaraciones, Correo hizo ayer su primera página.

Logicamente, Waisman puso el grito en el cielo y desde temprano empezó a lanzar su artillería contra sus impugnadores incluyendo al ex ministro de este régimen, el periodista Rospigliosi, a quien Waisman tituló de traidor por atacar al partido al que “él sirviò lealmente como ministro”, dijo.
En esos momentos, el corazón de Waisman zapateaba de cólera cuando de pronto le bajò la presiòn, se desmayò poniendo en peligro su vida. ¿Y por qué en peligro su vida?. Porque Waisman tiene el corazón remendado, hace unos años sufriò un ataque parecido y se le detectó tanta anomalía en su sistema cardíaco que los médicos tuvieron que colocarle cuatro “by passes”.

Este episodio que debería pasar a la historia como una anécdota más de la absurda vida política peruana, indica, sin embargo, dos aspectos que debemos señalar sin ambages: primero, el deterioro de la clase política y segundo, el deterioro de la clase mediática, si le queremos llamar asi.
Sobre los primero, inùtil hacer referencias porque necesitarìamos un libro para caber tantas razones de ineptitud, irresponsabilidad, frivolidad, etc., de Toledo, de Eliane, de los famliares más cercanos al Mandatario, de casi todos los políticcs y asesores de su entorno, causantes de su descrédito político: Toledo aparece hoy mismo solo con 8 por ciento de popularidad.

El deterioro periodístico en torno a su figura se ha producido porque muchos de nosotros le hemos perdido el respecto que merece como primera autoridad y escribimos ya no solo criticándolo sino insultándolo.
El periodismo, en general -y esto a mi modesto juicio personal-, se ha degenerado. Por ejemplo, usamos frecuentemente palabras soeces o "lisuras", como las llamamos nosotros, provenientes de la jerga de los bajos fondos, sin ninguna consideración a los lectores.
Yo mismo, en esta misma página web, empleé recientemente un tèrmino, considerado "lisura", cuando nunca he escrito así en mi vida.
Acaso copiàndome de los demás o como producto de la ira que me provoca la desfachatez de Toledo. Dije que se se acababa de comprobar que el presidente no fue secuestrado por la mafia fujimontesinista como lo había asegurado en cierta ocasiòn, sino que había estado de juerga con cinco prositutas en el Hotel Mélody.
Pero, si examinamos bien, ¿qué diablos tiene que ver esa francachela con los actos del gobierno actuales?. En general, una noche de juerga no es un delito, tampoco una inmoralidad ruin. Acaso, un exagerado gesto de erotismo y vulgaridad humana y nada más. Yo, ante la negativa de Toledo al declarar que había mentido para disimular su francachela apelé a un término vulgar y califiqué como "una pendejada más del presidente" su mentira más que su juerga. Por ser enemigo del empleo de estos términos, empecé mi artículo declarando que se me disculpara porque era la primera vez en mi vida profesional que recurrìa a semejante palabrota.
Pero, lo mío es un niño de pecho en relación con lo que escriben otros conocidos periodistas, cuya relaciòn ya es más que larga.
Un seudo periodista, pero de inteligencia brillante dijo, por ejemplo, en un artículo publicado recientemente en Correo y reproducida por Peru 21, “que los cholos son una mierda”.
En el fondo y en la forma esta es una gran estupidez, mucho más grande que una catedral. Pero, eso es poco en relación con lo que se publica todos los días. Los periodistas hemos perdido la brújula. Muchos de nosotros nos consideramos reyes del mundo, intocables, mesiánicos, vacas sagradas, apóstoles, etc., cuando, en realidad, no somo ni más ni menos que otros mortales, que otros profesionales. Alguna vez escribì que en ciertos momentos de nuestra vida cotidiana tenemos menos valor que un gasfitero, por ejemplo, que nos arregla un waterclose cuando se atora y nosotros somos inhábiles para hacerlo.
El periodismo, en fondo y en forma, anda como la clase política en el Perú, por las patas de los caballos. Aparte de que personalmente hacemos caso omiso a la deontología que nos rige, no tenemos instituciones que controlen nuestro comportamiento ético y moral. El Colegio de Periodistas del Perú, ente llamado a ejercer ese control, no actúa como debe ser, sencillamente, no funciona.

Como dicen los eruditos o los cuerdos, solo las nuevas generaciones van a sacar al país del lodo en que se encuentra atollado. No tenemos el menor respeto a nuestra instituciones tutelares porque los miembros de estas instituciones se encargaron oportunamente de descreditarlas. El ejército estaba lleno de ladrones y corruptos y el poder judicial también, lleno de prevaricadores y sanguijuelas; lo está todavía.
El Congreso, hace agua. Muy bien que haya expulsado a un ex congresista violador, pero muy mal que se pretenda perdonarle la vida a un congresista prepotente y soberbio. Una jueza de por ahí, dice que el pobrecito congresista es un santo, que si les faltó el respeto a la enviada judicial y a la policia en el Estadio Nacional, como lo vimos todos, fue por gozar de inmunidad parlamentaria; qué tal estupidez judicial.

En fin, solo el Dios de los incas se puede compadecer de nosotros porque nuestro Dios, el de los cristianos, parece que nos hubiera desamparado.
Ojalá, los jóvenes de hoy estén tomando nota de los que nos pasa y acompañados del espíritu de los prohombres de la Patria -entre los que figuran cholos como Tello, Arguedas, Vallejo, etc,- nos salven de la anomia y la miseria moral y la miseria econòmica en la que nos debatimos.
Ojalá.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home